¿Cómo puedo medir si la IA recomienda mi negocio?
Preguntando muchas veces, con las preguntas que haría un cliente, y contando en cuántas respuestas aparece tu negocio. Lo que no vale es preguntar una vez: la misma pregunta da respuestas distintas en dos intentos seguidos.
Puedes hacerte una idea tú mismo en media hora. No será un dato defendible, pero sirve para saber si tienes un problema.
Hazlo tú: la versión de media hora
- Escribe diez preguntas que haría un cliente tuyo. En lenguaje natural, describiendo la necesidad, con tu zona. «Busco una asesoría para autónomos en Gijón que lleve también impuestos.» Sin mencionar tu marca.
- Lánzalas en ChatGPT, Gemini y Perplexity, con la búsqueda web activada.
- Repite cada una tres veces, en conversaciones nuevas y separadas.
- Anota en cuántas de las 90 respuestas apareces, y qué otros negocios salen.
Ese porcentaje ya te dice más que cualquier intuición.
Los cuatro errores que invalidan la medición
Mencionar tu marca en la pregunta
Es el error mortal. Si preguntas «¿qué te parece Clínica Pérez?», el modelo hablará de Clínica Pérez: has medido tu propio eco, no tu visibilidad. Las preguntas de descubrimiento describen la necesidad, nunca el nombre.
Preguntar una sola vez
Los asistentes no son deterministas. La misma pregunta puede recomendar negocios distintos en dos intentos seguidos. Una captura de pantalla donde sales no demuestra nada, y una donde no sales tampoco.
Preguntar desde tu propia sesión
Tu historial de conversación y tu ubicación condicionan la respuesta. Si llevas meses hablándole de tu negocio al asistente, es más probable que te lo devuelva. Usa conversaciones nuevas, y si puedes, sin sesión iniciada.
Medir la ciudad cuando no dominas el barrio
Empieza por el área pequeña. Si no apareces en tu zona inmediata, que es la más fácil de ganar, tampoco vas a aparecer en la provincia. Medirlo es gastar tiempo en confirmar un cero.
En qué se diferencia una auditoría en serio
Lo que aporta hacerlo con un sistema no es el porcentaje: es todo lo demás.
- Volumen suficiente para que el número signifique algo. Setenta u ochenta preguntas por varios asistentes y varias repeticiones son cientos de respuestas, no diez.
- Detección con alias. Si la IA te nombra con una variante de tu nombre, cuenta. A ojo, eso se escapa.
- Cuota de voz. No solo si apareces, sino cuánto espacio ocupas frente a cada competidor.
- Las fuentes. Qué URLs concretas cita el asistente al recomendar a otros. Ahí está el trabajo accionable, y es lo que no se ve leyendo respuestas a mano.
- Comparabilidad. Cada medición queda congelada con sus preguntas exactas, así que dentro de un mes puedes medir de nuevo y la diferencia significa algo. Dos rondas de preguntas improvisadas no se pueden comparar entre sí.
Lo que no deberías creerte
Que alguien te garantice una posición. Los modelos cambian sin previo aviso y sus respuestas varían por diseño. Lo que se puede garantizar es el método, la medición y que cada número sea rastreable hasta la respuesta que lo produjo. Lo demás es humo.
¿Quieres saber si la IA recomienda tu negocio hoy? Lo medimos con las preguntas que haría un cliente real y te decimos quién aparece en tu lugar.