Las preguntas que los clientes hacen a ChatGPT sobre un negocio como el tuyo rara vez nombran a nadie. Son peticiones en lenguaje corriente: «¿Dónde puedo arreglar el suelo de la cocina en Valladolid sin esperar dos meses?», «Necesito una asesoría para empezar como autónomo en Gijón». Quien las escribe no sabe todavía a quién va a contratar, y por eso pregunta.
Si quieres saber si un asistente te recomienda, el punto de partida es ese: escribir las preguntas como las escribiría un cliente, no como las escribirías tú. Esta guía explica qué tipos hay, cómo redactarlas y cómo repetir la prueba para que el resultado valga algo.
No tenemos una estadística sobre qué preguntan exactamente los clientes de cada sector, y no la inventamos. Lo que sigue es un método para construir tu propio catálogo de preguntas, no un listado de lo más buscado.
Qué tipos de pregunta hace un cliente
Conviene separar las preguntas por la fase en la que está quien las escribe.
- Descubrimiento. El cliente describe un problema y pide opciones: «¿Qué clínica de fisioterapia me recomiendas en Zaragoza para una lesión de rodilla?». Son las que más importan para saber si te recomiendan, porque ahí compites sin que nadie te conozca.
- Comparación. Ya tiene dos o tres candidatos y pide criterio: «¿Qué diferencia hay entre contratar una gestoría o una asesoría online para un autónomo?».
- Verificación. Conoce un nombre y quiere comprobarlo: «¿Es fiable este despacho?». Esta sí lleva marca, pero mide otra cosa: lo que la IA dice de ti, no si te recomienda.
- Práctica. Pregunta cómo, cuánto o cuándo: «¿Cuánto cuesta una reforma de baño?». A veces la respuesta cita negocios, a veces no.
Para medir si te recomiendan, la base del catálogo son las de descubrimiento y comparación.
Cómo redactar una pregunta con ciudad y necesidad
Una pregunta útil para la prueba tiene tres ingredientes, y cuanto más se parezca a una conversación real, mejor.
- La necesidad concreta. No «dentista», sino «quiero quitarme una muela del juicio y me da miedo».
- El lugar. Una pregunta con ciudad o barrio puede cambiar la respuesta de un asistente con búsqueda web, y es la forma en que pregunta un cliente de un negocio local. Prueba también con la zona pequeña, no solo con la provincia.
- Un matiz de decisión. Urgencia, presupuesto, tipo de cliente, algo que haga la pregunta específica: «con cita esta semana», «para una comunidad de vecinos».
Y una regla que no se negocia: no pongas tu marca ni la de tus competidores en las preguntas de descubrimiento. Si la nombras, el asistente hablará de ella y habrás medido tu propio eco. Esto, junto con otros errores de método, está desarrollado en cómo saber si ChatGPT recomienda tu negocio.
Varía también el registro: unas preguntas serán largas y detalladas, otras de cuatro palabras, porque las personas no escriben igual. Diez variantes de la misma pregunta no son diez preguntas distintas.
Por qué una pregunta no basta
Un asistente de IA no devuelve siempre la misma respuesta a la misma pregunta. Dos intentos seguidos pueden nombrar negocios distintos, y la respuesta depende además de qué asistente uses, de si tiene la búsqueda web activada y de tu historial de conversación.
Por eso una captura donde apareces no demuestra que te recomienden, y una donde no apareces tampoco demuestra lo contrario. Lo que sí informa es la frecuencia: en cuántas respuestas, de un conjunto suficiente, sale tu negocio. Ese cociente es lo que llamamos tasa de visibilidad en IA.
Cómo registrar los resultados
Con una hoja de cálculo basta. Una fila por respuesta, con estas columnas:
- Fecha y asistente (y si la búsqueda web estaba activada).
- La pregunta exacta, copiada tal cual.
- Número de repetición (1, 2, 3).
- Si apareces: sí o no. Anota también si te nombra con una variante de tu nombre.
- Qué otros negocios aparecen.
- Las fuentes que cita, si las muestra.
Guarda la pregunta exacta: si cambias la redacción, la siguiente medición ya no es comparable con esta. Haz la prueba en conversaciones nuevas, sin tu sesión habitual si puedes, y repite cada pregunta varias veces. Con diez preguntas y tres repeticiones por asistente ya tienes un indicio, no una medición defendible.
Errores comunes
- Preguntar solo lo que te interesa. Si el catálogo gira en torno a tu servicio estrella, mides el rincón favorable.
- Escribir preguntas «de marketing». Un cliente no dice «mejor proveedor de servicios integrales»; dice lo que necesita.
- Olvidar el lugar. Sin ciudad, un asistente tiende a responder en general o a nombrar grandes marcas.
- Dejar de lado a los competidores. Importa quién sale en tu lugar; si no, no sabes contra quién compites. Cuando aparece otro y tú no, esta guía explica por qué puede pasar.
- Sacar conclusiones con diez respuestas. Es un síntoma, no una cifra.
Si ya tienes el catálogo y quieres cientos de respuestas con las preguntas congeladas y las fuentes registradas, eso es lo que hace una auditoría de visibilidad en IA. Para saber qué preguntas son típicas de tu actividad, también puedes mirar el apartado de tu sector: cada página incluye ejemplos del tipo de pregunta con el que se mide.
Publicado el 22 de octubre de 2026. El sector cambia rápido: cualquier afirmación sobre el comportamiento de un modelo concreto va fechada a propósito.